sábado, 8 de octubre de 2011

VILLA ADRIANA Y LA SERENIDAD



A treinta kilómetros de distancia de Roma, próxima a Tívoli, se halla la Villa Adriana. El nombre de la villa remite al emperador romano Adriano, quien hizo construir esta pequeña ciudadela buscando la paz y el sosiego que no encontraba en las residencias imperiales. Enamorado de la belleza, de la poesía, de la filosofía, de la tertulia, Adriano desea aquí vivir y morir en paz, consigo mismo y en compañía de sus amigos. Filósofo de formación estoica, como Marco Aurelio, no dimite de las obligaciones políticas inherentes a su alto cargo, mas tampoco olvida los deberes para consigo mismo.


Canope
Recorriendo este espacio de piedras preciosas mordidas por el paso del espacio, entre ruinas de lo más edificantes, todavía he podido respirar el aire sereno que emana de este ámbito de sabiduría natural. En Villa Adriana uno no puede sentirse villano. Tampoco emperador, seamos sinceros. Acaso sí ciudadano del mundo, con acento mediterráneo.

Canope y Cariátides


Maqueta de la Villa Adriana
 

Grande Terme
 

Peschiera (detalle)


Teatro marítimo
Villa Adriana

Tívoli vista desde el Pretorium

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