domingo, 18 de noviembre de 2012

APOTEOSIS DEL ART DECÓ EN MANHATTAN


Nueva York es la ciudad ideal para quien sienta palpitar en su pecho el ánimo del urbanitas, para quien ama la ciudad, porque Nueva York es más que una ciudad: es una sucesión de ciudades. Una ciudad concentrada: el mundo concentrado en apenas una isla, en algo que es más mundo que ciudad. Nueva York te lo ofrece todo y tú eliges.

Todas las arquitecturas, todos los productos, todas las culturas, todos los espectáculos, todos los caminos se cruzan y se entrecruzan en su grandeza sin epicentro. Pero no quieras huir de ella refugiándote en uno de sus barrios buscando pureza, uniformidad y quietud, porque el alma de la ciudad se revelará en ellos golpeándote con novedad y movimiento.



¿Cómo puede Nueva York sobrevivir día tras día a esta sobreabundancia, a esta plenitud? ¿Cómo puede conservarse tanta perfección en el encuentro, a veces aparentemente imposible, de sus espacios, edificios y gentes? ¿Por qué no se desintegra en la violencia y el caos? Ese es el milagro de Nueva York: su supervivencia. Los habitantes (y visitantes) de Nueva York sólo consiguen sobrevivir en la ciudad si son capaces de acomodarse al compás, la fuerza y la violencia que le son propios, que la definen.








Nueva York está diseñada a ritmo de jazz: es armónica, en su delirio de sonidos encontrados, y alcanza el éxtasis, en su capacidad para la improvisación creativa y sublime, sin llegar nunca a cansarse por su ritmo reiterativo ni a desfallecer por la energía compulsiva que la hace vibrar. Nueva York es, como los sueños, como el cine clásico, una ciudad en blanco y negro.









4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. I like it very much, too...

      Saludos y felices viajes

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  2. Hi Can you send my de last picture of Ney York the wonder city? By Mail? Its for a university proyect Thanks

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    1. Hi, Denise,

      Self Service. You can take it. No problem.

      Best Regards

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